Planificar el funeral en vida: por qué tiene sentido

Planificar tu propio funeral no es un acto morboso. Es un acto de consideración hacia tu familia para que no tengan que tomar decisiones difíciles en el peor momento. El 60% de los españoles ya tiene seguro de decesos (Selectra 2025), pero muchos no han dado el paso siguiente: dejar instrucciones claras.

Persona escribiendo sus últimas voluntades con calma

Qué decisiones puedes tomar ahora

  • Cremación o entierro: dejar por escrito tu preferencia evita conflictos familiares
  • Tipo de ceremonia: religiosa, laica, íntima o con más gente
  • Destino de las cenizas si eliges cremación
  • Si quieres esquela o no, y en qué medios
  • Si prefieres donación a una ONG en lugar de flores

El testamento vital o documento de instrucciones previas

El testamento vital regula tus decisiones médicas al final de la vida: si quieres que se apliquen medidas de soporte vital, si quieres donar órganos, qué tipo de cuidados paliativos prefieres. No regula la herencia ni el funeral en sí.

Puede formalizarse ante los registros autonómicos de instrucciones previas gratuitamente o ante notario por entre 30 y 60 euros. Queda registrado en el Registro Nacional de Instrucciones Previas, accesible a los médicos.

El seguro de decesos: la forma más común de planificar

Un seguro de decesos garantiza que cuando llegue el momento la funeraria ya está designada y el precio pactado. La prima anual varía entre 80 y 300 euros según la edad y la cobertura. Es el mecanismo de planificación funeraria más extendido en España.

Hablar con la familia: el paso más difícil y más útil

Dejar instrucciones escritas es útil, pero hablar con la familia es imprescindible. Una conversación tranquila sobre las preferencias de cada uno puede evitar semanas de conflicto y culpa en el futuro.

Conversación familiar sobre planificación funeraria

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Preguntas frecuentes

En cualquier momento adulto. No es un tema solo para mayores. Un accidente o una enfermedad puede ocurrir a cualquier edad.

Sí. Puedes cambiar de compañía o modificar las condiciones. Lee bien las condiciones de portabilidad y los plazos de carencia antes de contratar.

No necesariamente. Puede formalizarse ante los registros autonómicos de instrucciones previas sin coste. Consulta el procedimiento de tu comunidad autónoma.